¿Nunca les ha pasado que tienen un sentimiento incontrolable por una persona, pero no se atreven a decírselo por temor a que la reacción que pueda tomar sea negativa y lo arruine todo, incluyendo la bella amistad? Creo que a todos nos ha pasado alguna vez. Pero, ¿y cuándo ése sentimiento es mutuo y ninguno de los dos se atreve a decirlo? ¿Cómo saber si ésa persona por la que tu sientes que el corazón se te sale del pecho, siente lo mismo que tú? Yo tengo una teoría: hay que decírselo de frente y esperar que responda. Si siente lo mismo, te lo dirá. Si duda, dirá que no lo siente, dejando de lado la parte que le dice a la persona que sí lo siente. Y si no lo siente, te lo dirá de una u otra forma. Pero con esto te ahorras tiempo, dinero, lágrimas, sueño perdido, angustias y nervios. ¿Por qué tiene que ser así entre los sexos, que debemos ingeniarnos un plan de guerra para llevar a cabo las bien llamadas “conquistas”?
Me parece, aunque reconozco que a veces tengo mis dudas, que si todos los seres humanos nos dijéramos las cosas de frente, resolveríamos muchos problemas que a lo largo de la historia han llevado a la humanidad por todos los caminos posibles hasta ahora, y si seguimos así, faltarán muchos más.
De las pocas cosas buenas que se encuentran en las cadenas de e-mail, me llegó ésta, que me parece muy bonita, y que nos puede dar una lección sobre decir las cosas que sentimos. ¡Que no nos pasen las de éstos niños!:
Niña: Siempre estaré aquí para ti.
Niño: Lo sé.
Niña: ¿Qué pasa?
Niño: Ella me gusta mucho.
Niña: Habla con ella.
Niño: No lo sé… yo nunca le gustaría a ella.
Niña: ¡No digas eso, tú eres fabuloso!
Niño: Sólo quiero que ella vea cómo yo me siento.
Niña: Pues, cuéntale cómo te sientes.
Niño: Yo no le gustaría a ella.
Niña: ¿Cómo lo sabes?
Niño: Porque lo sé… Se le nota.
Niña: Solamente cuéntale cómo tú te sientes.
Niño: ¿Qué le diré?
Niña: Cuéntale lo mucho que estás enamorado de ella.
Niño: Yo se lo digo todos los días.
Niña: ¿Qué quieres decir?
Niño: Siempre estoy con ella. La amo.
Niña: Sé cómo te sientes. Tengo el mismo problema. Pero yo nunca le gustaría a él.
Niño: Espera. ¿De quién estás enamorada?
Niña: Pues, de un niño.
Niño: Ah… ella tampoco estaría enamorada de mí.
Niña: Sí, ella lo está.
Niño: ¿Cómo lo sabes?
Niña: Porque, ¿quién no estaría enamorado de ti?
Niño: Tú.
Niña: Estás equivocado. Yo te amo.
Niño: Yo también te amo.
Niña: Pues, ¿vas a hablar con ella?
Niño: Ya lo acabo de hacer.
Hola..!!!
“Decir las cosas de frente”
Yo siempre he sido muy tímida en cuestiones del amor, no soy muy atrevida para demostrarle a alguien que me gusta.
En alguna ocasión, estuve muy enamorada de un chico, compartimos muchas cosas juntos en la preparatoria y nunca me atreví a decirle lo que sentía por él. Tiempo después me lo encontré en la universidad y platicamos por un largo tiempo y surgió en la platica todos los momentos que compartimos y le dije que esos tiempos estaba super enamorada de él y que nunca se dio cuenta. Él me reprochó que no se lo dijera porque también estaba muy enamorado de mí pero no se había atrevido a decirme nada por no romper esa buena relación que viviamos. Yo me sentí mal porque tal vez podíamos haber realizado algo lindo juntos; pero hoy él está comprometido yo no tengo ningún interes amoroso en él.
A partir de entonces decidí decirle a la persona que en ese momento me atraía demasiado lo que yo sentía por él, todo para que no me pasara lo mismo que con la otra persona y ¡Vaya sorpresa! fui rechazada. Me sentía muy mal, lloré demasiado, estuve algún tiempo deprimida por lo mismo. Pero hoy comprendo por qué pasan las cosas y le agradezco a Dios lo que eh vivido porque todas estas cosas te hacen crecer como persona y te ayudan a elegir mejor a la persona que realmente está dispuesto a estar contigo para compartir infinidad de momentos juntos.
Aun sigo esperando a esa personaa….