A veces estamos tan ocupados tocando a la puerta de alguien, y no nos damos cuenta de que alguien más está tocando la nuestra…
A veces una persona nos ciega con sus encantos, y no nos damos cuenta de que hay un verdadero amor que está frente a nosotros haciendo hasta lo imposible por llamar nuestra atención y que nos demos cuenta de su presencia.
A veces nos empecinamos en alguien, nos bloqueamos, nos volvemos locos por alguien que, tal vez no vale la pena, y por eso dejamos ir a un verdadero amor que está justo a nuestro lado y, por el mismo amor, incluso, acompañándonos y apoyándonos en nuestro empecinamiento.
A veces lloramos por alguien, sintiéndonos solos, detestando la vida, con ganas de nada, odiando el amor, sufriendo un martirio… Pero no nos damos cuenta de que la persona sobre cuyo hombre estamos llorando, tiene un corazón que arde de amor por nosotros, que llora por dentro con nosotros, que tiene la cabeza llena de pensamientos e ilusiones con nosotros y para nosotros.
A veces quisiéramos morir, y no nos damos cuenta que con nosotros nos llevaríamos también la vida de la persona que nos ama.
A veces quisiera decirte que te amo, pero yo ya me di cuenta de que sólo sería tocar más fuerte a tu puerta hasta que me sangren los puños, pero sin que nadie abra…

Tocar a la puerta de la persona equivocada puede hacer sangrar tus puños.. el amor tiene sus trucos y uno de ellos es: querer a la persona que no te quiere y esa persona quiere a alguien más.
Yo creo que cuando no te abren las puertas a la sengunda llamada es una señal , pero si tu sigues insistiendo creo que estas llamando a la puerta de alguien que no esta… para ti!
El amor no lo conozco, pero si la desilusión y creo que es muy dolorosa.
Lo unico que te puedo decir es….. sigue tocando puertas y verás que llegarás a tocar sólo una vez y sólo una se abrirá al instante. Esa puerta es la que por mucho tiempo esperaste encontrar.
Al instante que se abra la puerta una voz te dira… pasa entra aquí hace menos frío que en la calle.
Keep knocking on somebody´s door!
Si no ves a quien toca tu puerta, si no reconoces a esa persona, no creo que sea el amor. Uno puede tocar a la puerta de alguien que considera especial, y ésta podría no ser la persona indicada para ti, por más que tú creas ser el amor para esa persona, lo mismo pasa cuando toca a tu puerta alguien que no es la indicada. Alguien que cree ser el amor para ti e insiste. Te podría querer mucho y podría brindar alguna alegría en tu vida, pero no sería el amor, no lo creo. Interesante escrito.
Holaaa…!!!
Puede ser que, mientras tocamos una puerta, otra persona esté en la nuestra haciendo lo mismo.Pero, que difícil es saber quién es el que lo hace; por lo mismo que nos enfocamos en otro punto y nos volvemos tan ciegos que no queremos voltear hacia atrás.
Somos tan isistentes y necios tocando la puerta a una persona que sabemos que no nos hará caso ¿Por qué seguimos ahí? Es difícil encontrar una respuesta. En cambio, si nos damos esa oportunidad de dar la media vuelta y buscar otras puertas sólo por no volver a repetir ese acto de estar tocando puertas y no ser recibida; resulta aun peor, se sufre más.
Siento que no es tan fácil saber a quién abrirle la puerta si realmente no sacamos de nuestra mente aquel amor que aun nos hace daño con sus desprecios.
En esta vida se puede esperar de todo un poco y creo que el amor llega en el momento y en el lugar que menos esperamos. Por eso pienso que mucha gente dice que existe el amor a primera vista; sólo por eso, ambas personas sienten alguna sensación extraña pero agradable al momento de ver a esa persona.
Todos soñamos en tocar una puerta y ser bien recibidos por esa persona que siempre anhelamos; ojalá algún día llegue a esa puerta indicada.
En caso que no suceda, es que mi destino es seguir tocando puertas.
Hola! Gracias por tu comentario. Me gustó mucho lo que escribiste. Muy sereno.
Todos en algún momento vamos a encontrar una puerta que se va a abrir y nos van a recibir bien. Sólo es de esperar, tocar y tocar. Lo bueno cuesta. Yo encontré una puerta, la cual abrieron y me recibieron como un rey. Lo bueno cuesta, y a mí me costó.
Saludos!