A veces estamos tan ocupados tocando a la puerta de alguien, y no nos damos cuenta de que alguien más está tocando la nuestra…
A veces una persona nos ciega con sus encantos, y no nos damos cuenta de que hay un verdadero amor que está frente a nosotros haciendo hasta lo imposible por llamar nuestra atención y que nos demos cuenta de su presencia.
A veces nos empecinamos en alguien, nos bloqueamos, nos volvemos locos por alguien que, tal vez no vale la pena, y por eso dejamos ir a un verdadero amor que está justo a nuestro lado y, por el mismo amor, incluso, acompañándonos y apoyándonos en nuestro empecinamiento.
A veces lloramos por alguien, sintiéndonos solos, detestando la vida, con ganas de nada, odiando el amor, sufriendo un martirio… Pero no nos damos cuenta de que la persona sobre cuyo hombre estamos llorando, tiene un corazón que arde de amor por nosotros, que llora por dentro con nosotros, que tiene la cabeza llena de pensamientos e ilusiones con nosotros y para nosotros.
A veces quisiéramos morir, y no nos damos cuenta que con nosotros nos llevaríamos también la vida de la persona que nos ama.
A veces quisiera decirte que te amo, pero yo ya me di cuenta de que sólo sería tocar más fuerte a tu puerta hasta que me sangren los puños, pero sin que nadie abra…


Comentarios Recientes