Tocando puertas…

21 09 2008

 

Tocando puertas

A veces estamos tan ocupados tocando a la puerta de alguien, y no nos damos cuenta de que alguien más está tocando la nuestra…

A veces una persona nos ciega con sus encantos, y no nos damos cuenta de que hay un verdadero amor que está frente a nosotros haciendo hasta lo imposible por llamar nuestra atención y que nos demos cuenta de su presencia.

A veces nos empecinamos en alguien, nos bloqueamos, nos volvemos locos por alguien que, tal vez no vale la pena, y por eso dejamos ir a un verdadero amor que está justo a nuestro lado y, por el mismo amor, incluso, acompañándonos y apoyándonos en nuestro empecinamiento.

A veces lloramos por alguien, sintiéndonos solos, detestando la vida, con ganas de nada, odiando el amor, sufriendo un martirio… Pero no nos damos cuenta de que la persona sobre cuyo hombre estamos llorando, tiene un corazón que arde de amor por nosotros, que llora por dentro con nosotros, que tiene la cabeza llena de pensamientos e ilusiones con nosotros y para nosotros.

A veces quisiéramos morir, y no nos damos cuenta que con nosotros nos llevaríamos también la vida de la persona que nos ama.

A veces quisiera decirte que te amo, pero yo ya me di cuenta de que sólo sería tocar más fuerte a tu puerta hasta que me sangren los puños, pero sin que nadie abra…





En busca de la soledad de dos…

18 09 2008

Parece algo sacado de la cabeza de alguien que ha fumado algún tipo de hierba extraña, pero no. Es mucho más sencillo que eso. Con “soledad de dos” me refiero a estar solo, pero acompañado de una sola persona. Estar solos los dos.

Hace algunos días hice éste descubrimiento importante sobre mí mismo: lo que yo busco es la soledad de dos. No me gusta la bulla ni el relajo de las fiestas grandes. Me la pasaría mucho mejor estando solo en mi casa con mi pareja (la cual aún no conozco jejeje) viendo películas, comiendo poporopos, tomando algún trago… Pero sólo ella y yo.

Yo soy de la idea de que no hace falta el sexo para que dos personas solas se la pasen bien. Creo que la foto que puse en esta entrada ejemplifica muy bien lo que quiero decir. La soledad de dos representa el complemento perfecto entre dos personas: no necesitar nada ni nadie más para sentirse completo, lleno. Leer el resto de esta entrada »